Antonio Pérez


Pérez, Antonio (político español, 1534-1611)

Célebre ministro español, secretario y favorito de Felipe II, nacido en Madrid en 1534.

Hijo de las relaciones de Gonzalo Pérez, secretario de Felipe II, con Juana de Escobar, mujer soltera de Torrejón de Velasco. Pasó su infancia en Valdeconcha, lugar cercano al ducado de Pastrana del que era dueño Ruy Gómez de Silva. Posteriormente se trasladó a estudiar a Alcalá de Henares, Lovaina, Venecia, Padua y Salamanca, recibiendo una importante cultura humanística.

La leyenda que se forjó en torno a sus supuestos amores con la princesa de Éboli, recogía también la versión de que fue hijo del príncipe de Éboli, y recogido de Gonzalo Pérez, por lo que de niño vivió tan cerca de la cabeza del ducado. Lo cierto es que siempre fue el protegido del príncipe y que cuando éste murió fue Pérez quien pasó a encabezar el partido ebolista en la corte. Para G. Marañón, el hecho de ser hijo natural forjó en el carácter de Antonio Pérez un resentimiento que marcó todas las actuaciones de su vida.

Hombre arrogante, presumido, afectado y ampuloso en el vestir, de buena presencia física, modales refinados y cultura humanista, características que facilitaron su ascensión política. Apoyado por fuertes casas nobiliarias, Mendoza, Vélez, Medina de Rioseco, etc, y colocado por su padre en la secretearía de Estado, en 1566 fue nombrado secretario de la misma.

A partir de 1568 y hasta 1578 es cuando su influencia sobre el rey es más importante. 1568 es un año negro para el rey Felipe II, se produce la rebeldía y muerte del príncipe Don Carlos, la agitación de los Países Bajos, la Sublevación de las Alpujarras, pero sobre todo la muerte de su querida esposa Isabel de Valois, estos hechos determinan que Felipe se convierta en un rey taciturno y reconcentrado en si mismo. La muerte del príncipe de Éboli, favorito del rey, al año siguiente le deja el camino despejado para ejercer la máxima influencia sobre el monarca, una vez que se convierte en el jefe efectivo del partido ebolista. Su consejo influyó notablemente en la decisión del rey de enviar a Flandes a Juan de Austria.

Pero su influencia con el rey fue utilizada también en contra de la monarquía, centrado principalmente en el escandaloso asunto del asesinato de Juan de Escobedo.

Juan de Escobedo, secretario personal de Don Juan de Austria, fue enviado a la corte para negociar la situación de los rebeldes flamencos. El 31 de marzo de 1578 tras tres intentos de envenenamiento muere apuñalado en un callejón de Madrid.

La leyenda tejió una intrigante historia de amor y celos sobre este hecho, habiendo descubierto Escobedo las relaciones ilícitas de Pérez con la princesa de Éboli, objeto también de los amores del rey, fue eliminado por estos para que no los descubriera. Lo cierto es que Escobedo había descubierto la venta de secretos de Estado que, por dinero, estaba realizando el secretario y la traición que hacía a su rey, intriga en la que también estaba implicada la princesa de Éboli, puesto que era ella una de las beneficiarias de esta venta de secretos.

Preso en Madrid y cargado de cadenas y grilletes, fue juzgado por Rodrigo Vázquez, presidente del consejo de Hacienda, el cual le hizo dar tormento varias veces para obligarle a confesar el delito de que se le acusaba.

En 1590 consiguió fugarse a Aragón, donde se acogió a la protección del Justicia Mayor. Pese a ello, fue preso en Calatayud y conducido a Zaragoza. Allí se acogió al Fuero de la Manifestación, pero fue encerrado en esa misma cárcel. Se suscitó entonces un pleito de competencia entre el Justicia y la Inquisición, pero el partido que se había formado Antonio Pérez en la ciudad corrió a la Aljafería, a donde le habían trasladado los inquisidores, y consiguió que se restituyese el preso a la cárcel de donde se le había sacado contra fuero. Poco satisfechos los inquisidores del resultado, hicieron entrar ocultamente algunos arcabuceros en la ciudad, en noviembre de 1591, y los mandaron hacer fuego contra el pueblo. Enfurecido éste, se precipitó contra los soldados y, sin respetar autoridad real ni inquisitorial, puso en completa libertad a Pérez, que se refugió en Francia donde, protegido por Enrique IV, pudo gozar de alguna tranquilidad. Murió en París en 1611, ciudad donde publicó una colección de documentos y comentarios, titulada Las Relaciones, sobre la actuación y figura del rey Felipe II desde una perspectiva difamatoria. Estos escritos han sido uno de los pilares de la interpretación de la historia de España dada por la Leyenda Negra.

Bibliografía

  1. MARAÑÓN, G.: Antonio Pérez, 2 vols. Madrid, 1960.

E. Alegre Carvajal

Enciclopedia Universal Multimedia İMicronet S.A. 1998


Created: Thursday, March 11, 1999, 5:36:12 PM Last Updated: Thursday, March 11, 1999, 5:36:12 PM