Erasmo de Rotterdam (1467-1536)


Filósofo humanista holandés, nacido en Rotterdam y muerto en Basilea. Su nombre original era Erasmo Desiderio. Hijo ilegítimo, tuvo que arrastrar toda su vida el escarnio de que era objeto por este motivo. Entró en el convento de los canónigos de Emaús y se ordenó sacerdote, pero no logró aclimatarse a la vida de claustro y salió para trabajar como secretario de Bergen, obispo de Cambrai. Viajero incansable, recorrió casi toda Europa. Estudió en París, conoció en Inglaterra a John Colet y Tomás Moro, de quien fue íntimo amigo, y en Turín (Italia) se doctoró en teología. En 1521 se estableció en Basilea, donde vivió hasta su muerte, exceptuado un lapso de seis años vividos en Friburgo.

Erasmo es figura central de la Europa de su tiempo. Gozó del apoyo y estima de soberanos y papas, y mantuvo una vasta correspondencia con la mayor parte de los sabios de su tiempo. Desarrolló una intensa labor filológica centrada en la edición crítica del Nuevo Testamento y de un buen número de textos de los Santos Padres. Pero además escribió una serie de obras de gran interés filosófico: Enchiridion militis christiani (1502), Encomium moriae seu Laus stultitiae (el famoso Elogio de la locura, 1509), Institutio principis christiani (1526) y De libero arbitrio (1524, contra la que Lutero escribió De servo arbitrio y al que Erasmo replicó con Hyperaspistes).

Aunque no se trata de un filósofo profundo ni original, no se muestra ajeno a las preocupaciones filosóficas de su tiempo, a las que trata de aportar sensatez y equilibrio. Quizá por esto, y por su atractivo estilo literario, su autoridad era ampliamente aceptada en diversos ambientes. Pensador religioso, influido por la espiritualidad de la devotio moderna, deseaba una reforma y renovación del cristianismo que lo sacara del formalismo abstracto y especulativo en que lo había sumido la Edad Media hasta llegar a tergiversarlo. En efecto, según Erasmo se había perdido la verdadera "filosofía de Cristo", que es la imitación de su vida. Pero, al contrario de Lutero, Erasmo nunca se separó de la autoridad de la Iglesia aunque la criticara. Creía más bien que la reforma había de hacerse desde dentro. En el Elogio de la locura condena la locura del mundo que corre tras las cosas efímeras, y alaba la locura de aquellos que se ven empujados a hacer de su fe un ejercicio de vida, a perdonar a los enemigos y a donar los propios bienes. En la doctrina de servo arbitrio de Lutero, Erasmo ve otro peligro para la fe cristiana, porque si el hombre no dispone de libre arbitrio, resulta imposible su esfuerzo por imitar a Cristo. Éste será precisamente el comienzo del distanciamiento de Lutero, cuyas ansias de reforma, por otra parte, compartía.

Bibliografía.

  1. BATAILLON, M.: Erasmo y España, Madrid, 1976.
  2. ABELLÁN, J.L.: El erasmismo español, Madrid, 1982.

Enciclopedia Universal Multimedia İMicronet S.A. 1998


Created: Monday, February 22, 1999, 4:03:08 PM Last Updated: Monday, February 22, 1999, 4:03:08 PM